En el año 2007 Telefónica decide renovar su diseño de tienda. Se ven obligados a dar respuesta a sus necesidades como operador integral y a la propia evolución del negocio para que Telefónica pueda reunir en un mismo punto de venta el portafolio completo de productos y servicios, y de esta forma, responder con éxito a los clientes, tanto en el ámbito personal como profesional. Se trata de afianzar el liderazgo a través de la innovación, generar una experiencia de marca única, relevante y atractiva para todos los segmentos de clientes existentes, tener una tienda líder y diferenciadora de la competencia y convertirse en el referente de punto de venta del sector de las telecomunicaciones.
Luminosa, diáfana, abierta, tecnológica, amable, inspiradora, son calificativos que definen los nuevos puntos de venta Telefónica. La visibilidad de la marca y la tangibilidad de la oferta de productos y servicios se hacen presentes en todo el espacio gracias a un uso armonioso de luces y colores corporativos, además de una zonificación por segmentos de consumo, que hacen posible recorridos comerciales de gran eficacia. El mobiliario, que se va adhiriendo al perímetro interior de la tienda como si se tratara de una piel, juega con volúmenes rectos y curvos que rompen con la monotonía de la exposición. El efecto espacial conseguido es de un gran dinamismo y sentido de flujo y continuidad.
Todo el lineal de volúmenes rectos y curvos se articula vertical y jerárquicamente de acuerdo con los diferentes niveles de segmentación y categorías de productos/servicios.