El grupo de Telecomunicaciones francés France Telecom adquiere en el año 2006 al operador de telefonía móvil Amena. Surge pues la necesidad de un cambio de imagen y marca de todos los puntos de venta Amena a la nueva identidad Orange. La cantidad total de tiendas fueron 1300 distribuidos por todo el territorio nacional en diferentes localizaciones y formatos comerciales.
Orange definió un objetivo fundamental en esta operación, que el tiempo de transición entre la imagen anterior y la nueva en la fecha de lanzamiento fuera el menor posible. Este condicionamiento requería, por tanto, de una estrategia de actuación muy limpia donde el componente logístico era clave, y donde el "mapa" de cada punto fuera lo más detallado posible. La auditoría fue completada con todos los elementos interiores y exteriores de todas las tiendas preexistentes.