El grupo de Telecomunicaciones francés France Telecom absorbe en el año 2006 al operador de telefonía móvil Amena. Surge así la necesidad de un cambio de imagen y marca que afecta a todos los aspectos de la compañía. En Madrid, las oficinas centrales cambian su ubicación y toda la plantilla se traslada a un complejo de edificios únicos para Orange.
Se desarrolla, bajo una definición clara y comprensible, un programa de gráfica visual para el nuevo edificio corporativo de la compañía. El objetivo es recoger los elementos y atributos que forman la identidad de la marca y presentar las bases para su uso en aplicaciones presentes y futuras. Se colocan soportes de dimensiones extraordinarias que contienen las imágenes corporativas de la línea de comunicación de la compañía dotando así al edifico de un carácter impregnado de los valores de la marca.
Cabe destacar la utilización de mamparas al ácido en la separación de espacios que han sido tratadas de forma que muestran el perfil internacional de la compañía.